
Tristeza, mucha tristeza al mirar hacia mi biblioteca y comprender que ninguna de sus delgadas costillas de madera volverá a cobijar un nuevo libro de mi amigo, mi viejo amigo y reescribo amigo con un megáfono de hierro fluorescente.
Tengo Caín entre mis manos, quedan tan pocas páginas para terminarlo…cuando pase la últimas olas de papel tendré que volver a la superficie, salir de tus océanos de letras tan desasosegadoras como balsámicas, habré-habrá terminado tu último libro, literalmente.
Darte las gracias es tan inútil como necesario, y aunque en la nada, ni la nada es necesaria, gracias.
http://www.rtve.es/noticias/20100618/viaje-saramago/336255.shtml



Com o desaparecimento de José Saramago, todos ficámos mais pobres.
ResponderEliminar